Viseras y gafas para motoristas

Judit Florensa.

Sea cuál sea la época del año en la que nos encontremos, es importante mantener los niveles de visión óptimos en todo momento y evitar el cansancio ocular. Cualquier tipo de distorsión o interferencia nos impediría ver con claridad y nos afectaría a la hora de mantenernos concentrados, especialmente en trayectos largos.  

¿Por qué es importante protegerse del sol en moto?

Elegir las gafas o viseras adecuadas contribuirá a proteger nuestros ojos, a evitar las molestias por la exposición continuada a los rayos solares y a percibir el entorno de forma más nítida y precisa. De esta forma, tendremos más capacidad para detectar señales o cualquier elemento que pueda haber en la carretera y, como consecuencia, reaccionaremos más rápido y reduciremos el riesgo de sufrir un accidente.

¿Qué viseras hay?

Las viseras transparentes suelen ser las que vemos más habitualmente y se usan tanto en conducción diurna como nocturna. Muchos moteros la dejan puesta todo el año, pero otros optan por cambiarla en verano porque la intensidad de la luz puede llegar a deslumbrar. Ante esta situación, tenemos soluciones como las viseras ahumadas o las fotocromáticas. Las ahumadas ayudan a contrarrestar este exceso de luz y pueden ser de distinto grado. Es importante que te asegures de hacer un uso correcto ya que, por lo general, no se pueden utilizar de noche. Asegúrate de que están homologadas y busca el distintivo que suele estar grabado en el lateral.

Otra alternativa son las viseras fotocromáticas, una solución de lo más práctica porque tiene la capacidad de adaptarse automáticamente. Se oscurecen o se aclaran en función de la intensidad de la luz que haya en cada momento. Es muy útil en días de condiciones cambiantes o en rutas con cambios frecuentes de luminosidad, aunque hay que tener en cuenta que la adaptación no es instantánea. El hecho de no tener que montar y desmontar la visera es un puntazo, pero no todo son ventajas. Estas opciones son más caras que las mencionadas anteriormente y no las puedes instalar en todos los cascos porque no siempre son compatibles o intercambiables entre distintas marcas.


El estado también es importante

Muchas veces nos centramos en si es transparente, oscura o fotocromática pero también debemos fijarnos en su estado ya que una visera rayada puede ser peligrosa. Los arañazos, grietas y el desgaste pueden provocar reflejos y distorsionar la visión, especialmente en momentos como el amanecer, el atardecer o cuando circulamos de noche. Por otro lado, asegúrate de que esté limpia y de que esa limpieza se haga con los productos adecuados para no contribuir al deterioro.

Gafas de sol para motoristas y visores solares internos

Las gafas de sol convencionales pueden servir para trayectos ocasionales, pero los modelos diseñados especialmente para motoristas son mucho más adecuados porque cumplen con una serie de requisitos. Además de la protección UV, deben ser resistentes a los impactos y tener un buen ajuste para asegurar que permanecen firmes y para evitar la entrada de insectos, polvo u otras partículas. La legislación no prohíbe el uso de gafas de sol en moto, pero sí que subraya que el conductor debe mantener en todo momento un campo de visión adecuado.

Dentro de los modelos disponibles, los puedes encontrar con tratamiento antivaho y antirrayaduras. Esta solución suele ser más común entre los motoristas que usan cascos jet o urbanos, aunque también hay quienes las usan a pesar de llevar un integral para tener algo más de protección frente al sol.

Otra de las soluciones que funcionan perfectamente en estas situaciones son los visores solares interiores retráctiles que incorporan muchos modelos. Los puedes subir y bajar mediante pestañita de fácil acceso, por lo general ubicada en un lateral, para que puedas manipularla con facilidad con los guantes puestos. Es un elemento que encontramos principalmente en cascos modulares y de tipo touring, adventure y urbanos, mientras que los cascos más básicos y deportivos no los incorporan. En el caso de estos últimos, es una cuestión de priorizar peso, resistencia de la calota y las zonas ventiladas. Además, el visor solar requiere de un espacio adicional y los modelos más deportivos buscan que el conjunto sea lo más compacto posible.

Este componente añade algo de peso al conjunto pero tiene otras ventajas, como el hecho de poder dejar la pantalla transparente todo el año y ahorrarte los cambios de visera. Tampoco tendrás que sufrir si se te hace de noche, momento en el que no está permitido circular con pantallas oscuras.

Como veis, no existe una única solución válida para todos los motoristas. Mientras algunos prefieren una visera fotocromática por su comodidad, otros optan por un visor solar interno o por gafas específicas para moto. Lo importante es elegir una opción de calidad que se adapte a tus necesidades y que garantice una buena visibilidad en cualquier circunstancia sin comprometer la seguridad.